Cateterismo y Coronarografía
martes, 08 febrero, 2011, 11:59 PM - De mi para alguien
En la sala de espera andaba afeitado de muñeca e ingle por si había que intentarlo por la femoral.

Uno tras otro iban pasando sin orden ni concierto. Julio que era el celador de aquella sala de hemodinámica no paraba de hacer tetris con las camas. Un cachondo el tío pero ágil y eficaz que a cada pregunta te intentaba dar ánimo y calmar... seguro que daba la imágen de estar acojonado... No recuerdo los nombres de las enfermeras pero si de sus rituales.... Un cuarto de hora de lío, media de silencio y otros diez minutos de idas y venidas. De repente se reían todos y contaban chistes. La mayor de ellas siempre con una ironía, un chiste o una gracia.. siempre buena. Imagino que la rutina les hacía repetir muchas de ellas pero para mí fue todo nuevo.. se agradece. Un médico de verde con un chaleco de plomo de colorines que entra y sale... una médica con uno color violeta. No comprendía muy bien sus danzas, modos y protocolos.

Pero a mí no me tocaba... uno tras otro pasaban al quirófano siempre antes que yo. Intentaba pensar que eso era bueno, que sería porque yo no tenía nada y que los demás lo necesitaban más que yo.
¡Celina... aquí to el que sale sale con muelles!... no, que va... que tu no tienes nada, no te preocupes y deja de temblar.

Las 10, 11, 12, 13.... todas las horas pasaban por mi desesperación. El de los colorines sale, me mira y me dice.... ¡Este está cabreao!. Mi cara debiera ser el espejo del alma... pero yo no estaba cabreado.. yo estaba cagado de miedo.

Ya casi no quedaban más camas por entrar. Una mujer mayor que había venido en ambulancia conmigo desde el Vega Baja también estaba en mi situación. Celina y mi Padre pasaban cuando Julio lo permitía a intentar relajarme. Lo conseguían.

El siguiente eres tú.. me dice una enfermera. Me voy preparando mentalmente para noseque y de nuevo chasco.... Otra urgencia que viene y entrará antes que yo... Bueno.. son las 5 de la tarde y la mitad de los del equipo ya habían dado de mano.

5 y media y por fin me preparan como se preparan los fórmula uno en sus boxes. Sudor frío, boca seca, frío, tembleque. Entro en una especie de nave espacial. Mesa estrecha en el centro, todo lleno de monitores y pantallas de televisión y un adoquín de acero encima de mi cabeza. A mi derecha una cabina llena de gente mirando y tres enfermeras en la sala que tocan todos los botonicos.

Acuéstate en esta mesa pero lleva cuidado con esto (refiriendose al adoquín) que del corazón te podemos curar pero si te das con esto te abres la cabeza... jajaj. Que bueno le digo... ese es el chiste de quirófano para relajarme no?... Bueno... si tenéis algo para dormirme entero y que no note nada mejor que mejor... ¿quieres que te duerma todo o prefieres sentir las piernas? me dice una enfermera... y saca de detrás de la mesa un mazo de hierro de más de cinco quilos... ¡Te puedo dormir pero no te muevas que si fallo la liamos! jajajaja... Todos nos reímos. Ese había sido bueno. Fue una buena maniobra para intentar parar mi tembleque. ¿En que trabajas? En una empresa de naranjas y si sale esto bien os regalo unas cajas.

Comienzan a ponerme una sábana plateada que según me dijeron era para protegerme de la radiación y contagio. Una enfermera me pone tres cosas encima de mi pecho y me explica lo que me van a hacer exhibiendo una especie de aguja de ganchillo que me iban a meter por la muñeca.

Todos llevaban falda y chaleco de plomo en aquella sala y me eran familiares de las entradas y salidas en la sala de espera donde había estado tanto tiempo.

Hola, soy la doctora Frutos y soy la que te va a hacer el cateterismo. Te voy a contar un chiste.... y comienza pero no termina. Comienza su faena explicandome lo que me va haciendo. Primero notarás un pinchazo como de anestesia y se te dormirá la muñeca... ahora notarás un calor por todo el cuerpo. .... Cambia de lado, coge el brazo tonto y lo deposita sobre mi barriga y empieza el combate.

Quieres que te ponga los Panchos? me dice otra de las enfermeras que por allí estaba. Vale... ... Corasón... con Corasón.... suena y me río... ellas conmigo.

Noto manipulación... no se explicarlo pero noto como algo recorre mi brazo y luego pasa por mi pecho... No quiero mirar a nadie. no quiero saber nada de lo que me hacen... quiero despertarme en la cama con todo hecho. En los monitores ya se ven cosas pero no miro. Me voy hiendo. Me mareo, me voy... me voy....

Trescientos de nosequé, y cuatro de nosecuantos le oigo a la doctora decir. Voy despertando ... algo me han dado para seguir atento a mi propia agonía... Noto movimientos rápidos en el brazo y en la mesa. El adoquín no para quieto de un lado para otro pasando muy cerca de mi cabeza, a veces me roza. Noto nerviosismo pero no se si es normal. Noto dolor .. el mismo que había notado cuando subía la senda de los Praicos donde me había dado por segunda vez. Más dolor y más nerviosismo. Mi cabeza no para en esos momentos. Celina, Manolico, mi Madre, mi Padre, mi Hermana mi vida... toda mi vida. Sentí verdadero miedo en aquel momento. Miro a la de los Panchos y la veo tranquila... me tranquiliza verla así. Oigo cosas que no entiendo pero ellos si. Comienzo a echarle güebos... no se si hay que echarlos pero lo hago... esto no puede conmigo.. no me puedo ir así... sin nada... en el golpe de mi vida... Quiero seguir queriendo... quiero ver a mi hijo grande... quiero hacerme mayor con Celina... no quiero ser el primero.

Globo..... un sonido fuerte un alivio grande en el dolor. Oigo algo así como ¡Stent CD proximal.... El dolor sigue pero en menor medida... Globo.... sonido fuerte ... ¡Stent CD media!.... El dolor cesa... Globo... sonido fuerte... ¡Stent CD distal!..

Bueno... esto ya se ha terminado... tenías una arteria totalmente pinzada con un 99% de estenado y con dos estrechamientos en otras dos zonas... te la hemos arreglado y ha salido perfecto... me dice la doctora.

Yo estoy atontado pero creo haber oído que me han puesto tres?... Tresssss? .. Y entonces? ahora que? se me ocurre preguntar. Ahora puedes hacer todo lo que hacías pero mucho mejor.. ¡Pero es que yo hacía mucho...!

Doctora me debe un chiste.

Cuando a los 10 días volví a la misma sala todo fue muy diferente... Julio me recordaba y las enfermeras me reconocieron también. Las tres cajas de naranjas que les había mandado la semana anterior me hicieron muy amena la estancia. Esta vez fui yo el primero ya que venía de urgencias. Una sensación de agobio con un pequeño dolor abdominal había saltado todas las alarmas mías y del Vega Baja. Estaba en garantía me dijo la doctora Frutos. Le tocaba al otro doctor pero prefirió ser ella. Mil gracias, mil besos.
Ya era experto... no hacía falta protocolo ni explicaciones.. pa dentro.

Todo lo mal que había estado este día y el anterior se me pasó cuando me dijeron que no había sido nada.. que todo andaba bien. Que los stent estaban en su sitio sin trompo y que todo lo demás andaba en su sitio.

De las pastillacas que me tomaba me quitaron una. La presión arterial la tenía bien y encima se potenciaba con otra.... Falsa alarma.

Desde entonces ha pasado mes y diez días. He aprendido a reconocer ciertas variaciones en mi organismo y algunos dolores que no conocía. De vez en cuanto me da alguna neura pero estoy aprendiendo a controlarla... mi vida cambia pero espero que no mucho. No me quiero hacer ningún proyecto de deporte porque no se lo que me dirán el 18 de marzo cuando realice una prueba de esfuerzo.

Saldrá niño? saldrá niña?

Salga lo que salga habrá que quererlo.
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